Les múltiples presidències de Torrejón - Lorenzo Aguirre
Les múltiples presidències de Torrejón - Lorenzo Aguirre
Boceto para la foguera realizada junto al maestro foguerer José Marced Furió
y presentada en la Plaza de Isabel II (actual Plaza de Gabriel Miró) - 1928
La Foguera recibió un segundo premio
El texto de presentación de la Foguera, escrito por el mismo Aguirre
en valenciano —con la ortografía de la época—, decía así:
Les múltiples presidensies
Acaparant presidensies
va el home desesperat,
y el asunt de esta foguera
en aixó ya está explicat.
Al popular don Antonio
dalt de tot me l'han posat
y tan gran es la faena,
que no pot donar abast
dedicant la nit y el dia
a totes les sosietats
que presidix este home
com un cas esepsional.
Apenes cuatre persones
se enchunten para charrar,
ya está don Antoni en dansa
y a la presidensia vá.
Mana en el Club de Regates
com primera autoritat;
de la Cruz Roja es el amo,
pués la presidix vint añs.
Es en el Tir de Pichó
el que tot ho fá y desfá,
perque, com es president,
el home pot ordenar.
Es el president-decano
del Coleche de Abogats;
de les peregrinasions
a Lourdes y el Pilar
president el nomenaren
en molta solemnitat,
y es en «La Voz de Levante»
jefe de la Editorial.
Lo extrañ es que don Antoni,
sent com es afisionat
als corregudes de bous,
no presidixca també
en el Club Carratalá,
la Peña Antonio Marques,
en «Magritas Club» y en la
«Peña de Cagancho» que ara
diuen que formanse está.
¿Com es posible que este home
puga presidir a tants?
Ara que tant de “record”
en el mon batinse está
¡¡el record de presidensies
no hay qui s'el puga llevar,
pues don Antoni disfruta
el campeonato mundial!!
La gracia de la foguera y del poema reside en la extraordinaria afición de Antonio Martínez Torrejón a ocupar presidencias. Aguirre lo representa como un hombre que preside prácticamente cualquier asociación alicantina que se precie: el Club de Regatas, la Cruz Roja, el Tiro de Pichón, el Colegio de Abogados y distintas peregrinaciones, entre otras.
La exageración llega al absurdo cuando el poeta imagina que todavía podría presidir peñas y clubes de carácter más informal. El remate presenta a Torrejón como campeón mundial de presidencias, convirtiendo la acumulación de cargos en un supuesto récord deportivo.
La figura del remate —el propio Torrejón— contaba con un mecanismo que le permitía girar y agitar los brazos al modo de un orador en pleno discurso, lo que aumentaba la comicidad del monumento.


